Se formalizó el cambio de mando en la presidencia de nuestra empresa, cerrando una etapa de 30 años de Juan Antonio Salgado al frente de la compañía.
En términos formales fue un acto administrativo. En términos reales, fue el cierre de un ciclo y el comienzo de otro.
La transición no fue improvisada. Se inició en 2019 y se desarrolló en etapas, en un proceso pensado para asegurar estabilidad y continuidad en la conducción. Durante la sesión de directorio, Salgado sintetizó el momento con una frase que marcó el tono: “todo llega y todo pasa”. La expresión no sonó a despedida, sino a la convicción de que las instituciones sólidas trascienden los nombres propios.
El mensaje fue claro: el rumbo no cambia. La estructura, el equipo y la línea de gestión continúan. Lo que se formaliza es una nueva etapa dentro de una misma identidad institucional.
El actual director de Cutcsa Juan Pablo Salgado agradeció la confianza del directorio en honrarlo con la designación como Presidente de la compañía. Habló con franqueza sobre el desafío que comienza: Reconoció que siente el peso de la responsabilidad y que es plenamente consciente de las múltiples exigencias que implica conducir la empresa. Emocionado hasta las lágrimas recordó a sus abuelos los cuales estarían muy orgullosos de el gran paso que ha dado.
Definió la instancia como un acto administrativo, aunque sostuvo que para él significa mucho más. Reafirmó que nada cambia en la orientación estratégica y que la continuidad del equipo es central en esta etapa. Destacó que se trata del equipo conformado en la gestión anterior y que saber que permanece y que puede contar con su respaldo representa una base fundamental para el inicio del nuevo ciclo.
También expresó que con el tiempo comprendió la dimensión que implica estar al frente de CUTCSA: la dedicación permanente, la exigencia constante y el compromiso que supone formar parte de una organización con 88 años de historia.
En definitiva, más allá de la formalidad del acto, lo que quedó claro fue la dimensión humana de este momento: el cierre de una etapa histórica y la responsabilidad de dar continuidad a un legado construido durante décadas. Con emoción, compromiso y sentido de pertenencia, comienza un nuevo ciclo al frente de la gran familia de CUTCSA que mantiene firme el rumbo y reafirma la identidad de la empresa.
Juan Salgado lo expresó con claridad y con sentido de futuro: este será el presidente que invite a todos a celebrar los 100 años de la empresa. No fue solo una frase, fue una señal de confianza en la continuidad del proyecto y en la generación que hoy asume la responsabilidad de conducirlo. Porque si algo identifica a la organización es esa consigna que la acompaña desde hace años: “Rumbo a los 100 años”. El cambio de mando se inscribe dentro de ese camino, con la misma identidad, el mismo equipo y el compromiso de seguir avanzando hacia ese aniversario que ya forma parte del horizonte colectivo.